Hoy degradé mi integridad personal sometiéndome a una de las peores torturas con las que este denigrante sistema capitalista controla a la sociedad. O sea, vi televisión. Pero no cualquiera.
Quería ver si aparecía algo de Jorge en la señal internacional de TVN ( si, esa que se dice "el canal de todos los chilenos") y no pude con la curiosidad. Se acabaron las noticias y comenzó "¿Dónde Está Elisa?", esa teleserie nocturna que tiene a medio Chile pegado a la macabra pantalla todas las noches.
Y diario, juro que yo solo quería confirmar mis sospechas acerca de esta serie, cuya predecible mediocridad yo ya suponií a partir de los paupérrimos análisis de la prensa chilena. Pero la verdad es que este mal intento de ficción me superó. ¿Cómo es posible disfrutar una serie que apela continuamente al escándolo porque no es capaz de sorprender al espectador de otra forma...?
Peor aún, todos los personajes de la serie son representantes de la patética elite de este país. Me pregunto ¿por qué al chileno le encanta ver cómo viven aquellos que los esclavizan?, ¿será que todavía los sujetos de esta sociedad del fin del mundo disfrutan con el modelo del patrón de fundo...? Sea lo que sea, me parece horrible.
Y ¿para qué mencionar la labor de los otros canales...? Con una señal católica que pautea a sus periodistas para que trasmitan el discurso conservador y anacrónico de la Iglesia, y otros tres canales privados que se dedican casi exclusivamente a masacrar las neuronas de sus espectadores a través de la banalidad de sus contenidos... Es que realmente, es para quedar anodada.
Pero bueno, mejor volveré a mis libros porque ellos sí que valen la pena.
Diamela

Publicar un comentario 1 comentarios:
Anodada? O anonadada?
5 de noviembre de 2009 a las 15:20